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domingo, 3 de septiembre de 2017

Historia de una canción y sus mejores versiones: Run Run se fue pa´l norte


Run Run se fue pal´l norte es una de las canciones más queridas de Violeta Parra Es un tema de amor autobiográfico. Se refiere al que fuera uno de los hombres de su vida, sino el más importante.


No muchos saben que detrás del sobrenombre de ‘Run Run’ se escondía Gilbert Favré, un enigmático antropólogo suizo que en 1960 conoce a Violeta, coincidiendo con su estadía por tierras de Chile para conocer la música andina. En ese momento, ambos inician una intensa y compleja relación sentimental que les llevará a vivir juntos durante varios años, tanto en Europa como de regreso a América.
Sin embargo, en cierto momento, aquel suizo que también sabía tocar la quena y el clarinete decidió dejar todo y marcharse a Bolivia. En la propia letra de la canción, Violeta Parra plasmaría sus sentimientos de nostalgia y dolor por la ausencia del ser querido.


A cien años de su nacimiento Violeta Parra, pareciera que su música está viviendo su mejor momento. Sus canciones aparecen día a día grabadas por diferentes grupos y estilos musicales que reflotan sus temas y refrescan el folklore, acercándolo a las nuevas generaciones.
Las primeras canciones que escuché de Violeta fueron "Qué dirá el Santo Padre", "La carta" y "Porqué los pobres no tienen" grabadas por el Quilapayún, sin tener idea que era ella la autora de aquellas canciones de un fuerte contenido social político.
Cuando después escuché su voz me resultó muy familiar; una voz cruda, campesina; muy parecida a la voz de mi madre que también era cantora de guitarra traspuesta y bailadora de cuecas al estilo sureño. Los caminos siempre llegan a un mismo lugar y nuestra madre, cuando nos hacía dormir sacaba esa voz sureña, que yo cuando escuché a la Violeta la relacioné de inmediato con la voz de mi vieja y dije para mis adentros: esas son las voces de nuestro pueblo.
Violeta Parra sin grandes afanes ni pretensiones de sobresalir como una soprano; ella sólo buscaba entregar todo su bagaje musical; todo lo que ella fue recopilando por campos y desiertos a la gente de la tierra; rescató lo más autóctono, lo más auténtico y lo metió dentro de su guitarra desde donde nacieron las más hermosas canciones y todo el sentimiento de un pueblo.
Fue tanto el "Efecto Violeta Parra" en nuestra generación de poetas y músicos del valle de Elqui que empecé a seguirle la pista a través de su apasionante vida que giraba en torno a sus creaciones. Una de las canciones que más me impactó su historia fue "Run run se fué pal' norte". Se cuenta que Gilbert Favre, un gringo suizo, antropólogo que llegó a Chile para estudiar las momias de San Pedro de Atacama, tocaba clarinete en sus ratos de ocio. De paso por Santiago conoció a Violeta y nació en ellos un romance. Ella con su espíritu dominante y posesivo le cambió el clarinete por una quena y le dijo: la Quena tiene un sonido ancestral y eso es lo que tú buscas como antropólogo y así comenzaron una aventura musical y romántica; pero como la Viola era demasiado dominante el gringo se le aburrió y se fue para Bolivia. Ella cuando supo la noticia entró en una depresión profunda y se fue detrás de él a buscarlo. Allá lo encontró tocando con un conjunto boliviano "los Choclos" y se trajo a él y al conjunto para Santiago para que tocaran en su carpa. Al tiempo Gilbert Favre se le fue de nuevo para Bolivia. Allí Violeta con todo el sentimiento y la impotencia escribe "Run run se fué pal' norte". Una hermosa canción de amor donde cuenta la historia y las peripecias de ese viaje para el norte. Canción que ha sido grabada por conjuntos de la talla de Intillimani, su hija Isabel Parra; después Los Jaivas graban un Tributo a Violeta Parra donde la incluyen y el virtuoso músico y luthiers Gato Alquinta fabrica una flauta de caña de bambú tacuara que consiguió en Argentina, especialmente para ese tema y con ella introduce con la magia de su sonido la canción que resulta un temazo al estilo de Los Jaivas. En la actualidad, la han grabado bandas de rock, bosanova, reggae, etc... las nuevas generaciones que ven en ella a un árbol gigante, hermoso y florido, fecundo y lleno de canciones donde nace y renace su voz infinita. Tal vez encuentren en ella la verdadera identidad de la música chilena y no dejan de tocarla porque Violeta es un fenómeno chileno que no fué reconocida en su momento; siendo ella además de cantora, autora , compositoora una gran instrumentista múltiple, poeta, recopiladora de canciones, ceramista, arpillerista,. dibujante, cocinera, bailadora de cueca; una mujer increíble; una artista en todas sus dimensiones.La única artista chilena que llegó a paris, con sus arpilleras y tuvo el honor y la valentía de exponerlas en el Museo de Lovre. Musa del poeta, cineasta y chamán chileno Alejandro Jodoroski, quién en uno de sus libros la destaca y queda a sombrado por las respuestas que Violeta le daba en ciertas conversaciones que tuvieron. Ella nunca se desmerecía porque sabía cuanto valía. Tenía una fuerza tremenda para ir hacia la aventura; nunca se quedó con las manos cruzadas frente a un desafío y eso la hizo grande frente a los grandes.Violeta es inacabable, una mujer que no termina nunca; una gran mujer, musa de poetas y músicos que se inspiran en ella. Violeta es la fuente del agua del canto y al poesía donde llegan a beber todos los pájaros libres que sentimos en ella una gran admiración y la vemos como la Madre Cósmica y telúrica del folklore.¡Felicidades Violeta, a tus saludables 100 años! (Fuente)


Análisis semántico


Run-Run se fue pa´l Norte

En un carro de olvido, 
antes de aclarar, 
de una estación del tiempo, 
decidido a rodar. 
Run-Run se fue pa´l Norte, 
no sé cuándo vendrá. 
Vendrá para el cumpleaños 
de nuestra soledad. 
A los tres días, carta 
con letra de coral, 
me dice que su viaje 
se alarga más y más, 
se va de Antofagasta 
sin dar una señal, 
y cuenta una aventura 
que paso a deletrear, 
ay ay ay de mí. 

Al medio de un gentío 
que tuvo que afrontar, 
un transbordo por culpa 
del último huracán, 
en un puerto quebrado 
cerca de Vallenar, 
con una cruz al hombro 
Run-Run debió cruzar 
Run-Run siguió su viaje 
llegó al Tamarugal. 
Sentado en una piedra 
se puso a divagar, 
que si esto que lo otro, 
que nunca que además, 
que la vida es mentira 
que la muerte es verdad, 
ay ay ay de mí. 



La cosa es que una alforja 
se puso a trajinar, 
sacó papel y tinta, 
un recuerdo quizás, 
sin pena ni alegría, 
sin gloria ni piedad, 
sin rabia ni amargura, 
sin hiel ni libertad, 
vacía como el hueco 
del mundo terrenal 
Run-Run mandó su carta 
por mandarla no más. 
Run-Run se fue pa´l Norte 
yo me quedé en el Sur, 
al medio hay un abismo 
sin música ni luz, 
ay ay ay de mí. 

El calendario aloja 
por las ruedas del tren 
los números del año 
sobre el filo del riel. 
Más vueltas dan los fierros, 
más nubes en el mes, 
más largos son los rieles, 
más agrio es el después. 
Run-Run se fue pa´l Norte 
qué le vamos a hacer, 
así es la vida entonces, 
espinas de Israel, 
amor crucificado, 
corona del desdén, 
los clavos del martirio, 
el vinagre y la hiel, 
ay ay ay de mí.


Canta Violeta Parra


Francisca Valenzuela

Joe Vasconcellos

Los Jaivas

Karla Grunewaldt

Milena Salamanca y Bruno Arias

Zapallo




Lunes 4 de agosto de 1961



Gilbertito


Tengo frío; son las nueve de la mañana. Todas las mañanas tiemblo de frío. Cayó nieve y no hay sol, el frío penetra en mis huesos y en mi alma. Me falta mi Gilbertito. La casa está llena de flojos que duermen y comen. Yo soy débil y no resisto el peso de tanta gente. Tú eres mío y me ayudas con tu cariño. Pronto salgo a la calle más sola que nunca y volveré con más frío y más triste. Así he vivido años, fría muy fría y sola. Los meses contigo fueron más buenos que malos. Tú me quieres y me comprendes. Ven. Ya veremos cómo se arreglan las cosas entre los dos. Si tú me olvidas será terrible, si yo te olvido, peor. Si estamos juntos se puede salvar algo del todo. Es una tontería que no estés en casa. Es fea la casa sin ti. Yo no quiero recibir comida nada más que una vez al día. De repente no comeré nada más. Tengo una rabia con todo, trabajo poco. Se fue la alegría, se fue por el desierto. La casa de madera está llorando. No tiene sentimiento la guitarra. Estar separados es como estar muertos. Un día me canso y salgo a vivir. He estado muerta años de años. Esclava de trabajo y del país ¡Ven, te digo! después iremos por el mar y el desierto. La lluvia será dulce. ¿Qué hago sin tus manos feas? No tengo a nadie. Tú tienes a Vitervo. Que venga contigo. Quiero preparar un asado para él. ¡Vengan! les digo. Nunca supe que tenía un amigo en Arica.


Te quiere,Violeta




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